miércoles, 2 de diciembre de 2009

Henry Molaison y la amnesia anterógrada



Hace tiempo os hablé de la Hipermnesia, esa intrigante broma que algunos cerebros gastan a sus portadores provocando que lo recuerden todo, absolutamente todo, con todo lujo de detalles. Está mal que yo lo diga pero fue una buena entrada, échale un vistazo si tienes tiempo.

Hoy vengo a hablar del caso contrario, el de Henry Molaison, el paradigma de la pérdida de recuerdos durante los últimos cincuenta años, el paciente más famoso de la historia de la neurología, poseedor del cerebro más interesante y reseteado del mundo.

Durante todo ese tiempo, hasta su fallecimiento hace hoy exactamente un año, permaneció recluido en una institución de Connecticut, viviendo cada día con una incapacidad total de generar nuevos recuerdos, olvidando en pocos segundos las conversaciones que acababa de mantener, las palabras que acababa de leer, las caras que acababa de conocer.

Molaison no recordaba los nombres ni rostros de las personas que le visitaban a diario, como médicos y vecinos, ni por supuesto el grado de confianza o cercanía que compartía con ninguno. Suzanne Corkin, la que fue su doctora durante 46 años, tenía que presentarse cada vez que entraba en su habitación. Molaison nunca reconoció la figura que se encontraba cada mañana frente al espejo, incapaz de imaginarse a sí mismo con otra edad diferente a los 30 años, el momento en el que se congeló su vida. Cada mañana, se daba cuenta de que el lugar en el que despertaba era un hospital, pero no entendía por qué se encontraba allí.

Al parecer, cuando Molaison tenía 9 años, perdió el conocimiento después de que le atropellaran con una bici, y a partir de entonces comenzó a presentar episodios de epilepsia, que fueron empeorando progresivamente durante los siguientes 20 años, impidiéndole trabajar y desarrollar una vida normal. Fue entonces cuando a un crack de la medicina se le ocurrió la genial idea de extirparle por completo el foco de la epilepsia, el hipocampo, que para desgracia de Molaison es la zona del lóbulo temporal directamente implicada en la creación de nuevos recuerdos y una de las primeras áreas que sufre daños en los pacientes de Alzheimer. Tras la operación siempre pudo recordar perfectamente todo lo ocurrido antes de la misma, y los ataques epilépticos desaparecieron casi por completo. Además presentaba un gran sentido del humor, y su cociente intelectual aumentó hasta superar el de la media del resto de los mortales. Pero desde entonces fue siempre incapaz de formar nuevos recuerdos.

Todos los días eran únicos, igual que cualquier alegría o tristeza. Él mismo lo describía como pasear por un sueño, en el que comenzaba a darse cuenta de lo que le rodeaba pero sin llegar a comprender totalmente la información porque no recordaba lo que acababa de ocurrir. Se preguntaba continuamente si acababa de hacer o decir algo mal. Leía cada día la misma revista sin que le resultase familiar. Realizaba el mismo puzzle un día tras otro. Veía cada día las noticias pero para él el Presidente era siempre Eisenhower (imagínate qué agobio si te pasa con Ansar...). Cada vez que preguntaba por su tío y le contaban que había fallecido, revivía con la misma intensidad el dolor, sin el menor síntoma de habituación, aunque afortunadamente enseguida volvía a olvidar la tragedia y por tanto dejaba de sufrir.


El único modo de arañar unos segundos a su memoria era realizar repeticiones verbales continuas, pero como le interrumpiesen volvía a olvidarse. Tras años repitiendo el recorrido, consiguió aprender el modo de llegar a su casa, y con el tiempo llegó a ser vagamente consciente de la muerte de su padre y del asesinato de Kennedy, pero después de meses empaquetando a diario encendedores en el centro estatal de rehabilitación, era incapaz de recordar en qué consistía su trabajo o incluso que lo tenía. No le tenían que vacilar ni nada los celadores...

A muchos de vosotros ya os habrá venido a la cabeza la película Memento, ¿verdad?. Al prota le pasaba lo mismo que a Molaison, pero a él le sucedía a raíz de un trauma: el asesinato de su mujer. Este era su último recuerdo, de modo que cientos de veces al día lo revivía con la misma intensidad, tal y como si hubiese acabado de suceder. ¿Puedes hacerte una idea de lo que eso puede llegar a suponer?. Para colmo el protagonista se empeña en dar caza al asesino, pero olvida continuamente sus investigaciones, no recuerda las caras ni de quién puede o no fiarse, de modo que diseña un sistema tatuándose verdades absolutas y fotografiando a quien le rodea con una Polaroid y anotando en las fotos sus impresiones:


En 1962 los médicos llevaron a cabo otro experimento con Molaison (esta vez afortunadamente mucho menos drástico que el primero), que volvió a sacudir a la comunidad científica. Le colocaron enfrente, sobre una mesa, un folio con una estrella dibujada y en vertical un espejo enfocando hacia él en el que también se veía reflejada la estrella, pero no le dejaban mirar a la estrella del folio sino a su reflejo del espejo, y le daban un lápiz para que trazase su contorno en el propio folio. El experimento no es fácil de ejecutar en principio, pero sorprendentemente, y a fuerza de repetirlo muchas veces, Molaison acabó ejecutándolo con soltura, de manera motórica, igual que uno no olvida cómo montar en bici a pesar de que pase mucho tiempo.

La desafortunada experiencia de Molaison demostró a los científicos lo esencial del hipocampo para poder generar recuerdos a largo plazo, y que la memoria es un fenómeno independiente de otras capacidades mentales como la consciencia o la percepción sensorial. Con el segundo experimento confirmaron además que la memoria presenta diferentes tipos y ubicaciones: la explícita (recordar datos, teléfonos, capitales...), que es la que Molaison perdió y que controla el hipocampo, y la implícita o de procedimientos (como montar en bici, cortar el césped o tocar el piano, si es que te acuerdas de dónde has dejado el piano, claro...) que reside en zonas que él mantenía intactas, como el cerebelo o los ganglios basales.

Hoy el caso ha vuelto a ser noticia porque mientras escribo, y gracias a la altruista donación cerebral de Molaison, emiten en directo la meticulosa operación mediante la que cortan en 2600 finísimas lonchitas su cerebro (te recuerdo ya está muerto, no te vayas a pensar...), y sacan a cada una 40.000 fotografías en alta resolución. Tras la operación, que durará unas 30 horas (apasionante) el material será compartido a través de internet para que los científicos de todo el planeta puedan tener acceso a él y colaborar en la investigación, que ayudará además a crear un "atlas digital" que contenga cerebros con afecciones como el Alzheimer o el Parkinson y que puedan ser comparados con otros sanos.

Claro que conseguir los cerebros sanos para esta última parte es lo que se me antoja más complicado...

vía: Fogonazos

7 comentarios:

El mejor profeta del futuro es el pasado dijo...

Olé! Pedazo de entrada, buenísima e interesantísma... enhorabuena y gracias por compartirla ;)

Igor dijo...

Opino lo mismo, me encantan estos temas, muy interesante

Alabinbonban dijo...

Guau Profeta, muchas gracias, así da gusto! Me alegraste la mañana, en serio!!
Y tú, Igor, no vale estar de acuerdo con los comentarios de otros, menudo morro, cúrratelo aunque sea para criticarme... te has ganao unos patucos de acrílico, por vaga...

Marta dijo...

Estee...Yo iba a decir algo...o ya lo dije...no sé...bueno...si no lo he dicho, que me gustó mucho esta entrada...

NESI dijo...

Buenas noches, Alabin:
Me llamo Inés. Aunque por desdoblamiento desde la infancia soy Nesi pá los amigos/as.
Te he seguido con admiración desde el día que Alex compartió con las amigas tu blog. De cuando en cuando lo visito pá ponerme al día y llenarme la cabeza de cosas bonitas. También soy amiga de Marta y pá finalizar conozco a Lolo....En fin, que me gusta mucho tu bici...y tus entradas y salidas...

Alabinbonban dijo...

Coño, Nesi, ¿pues no me he emocionado y todo?... la verdad es que Alex me hace una publi que no se si me merezco (qué coño! claro que me la merezco!).
Si eso ya es fantástico de por sí, aún lo es más que comparta el blog con gente que lo aprecie tanto y que se tome el tiempo de decírmelo!.
Así que, una vez más, mil gracias a Alex, y a ti, pues que muy bienvenida aunque ya tengas antigüedad alabinbonbaneando, y muchísimas gracias por unas palabras tan bonitas!

Guayarmina dijo...

Me gusta mucho...curiosamente hay varias pelis que tocan este tema.

Siempre con Memento,Memento...donde esté Drew Barrymore con "50 primeras citas" que se quite cualquier referente...

Si cuando no se entiende de cine...

Por esta vez lo dejaré pasar...


en voz baja: El post guapísimo, muy interesante...no borres el comentario, es que a Drew no le va muy bien ultimamente, y me dio el toque para que le haga publi estas navidades, a ver si saca algo pa'l regalo de la abuela.