
Se acabaron los malos rollos en la cola del banco.
Adiós a las caras largas y a los resoplidos cuando en el turnomatic te sale el 99 y la impasible pantallita parece que se ha propuesto marcar el número 3 de por vida.
Dejará de parecerte que los dependientes se mueven a cámara increíblemente lenta, y dejarás de desafiarlos con cara de asesino.
Ya no tratarás de influir telepáticamente en tus rivales de espera para intentar que la impaciencia les haga tirar la toalla y se decidan a probar suerte otro día.
Dejarás también de prenderle fuego a los mostradores y escupir con rabia en las paredes de las tiendas. Ah, no, que ésto no lo hace nadie más. Entonces olvídalo.
Todo éso se acabó.
A partir de ahora esperarás a que llegue la hora punta para poder hacer cola, porque Sweet Wait ha llegado a nuestras vidas para dulcificar nuestras esperas. Se trata de un turnomatic con números, como siempre, pero que viene cada uno con un caramelo incluido, y cuyas cintas se adaptan además a las máquinas actuales sin ningún problema.
El Sweet Wait es una de esas ideas tipo comonosemehabíaocurridoantes, que por dos duros dulcifica las tediosas esperas, y contribuye sutilmente a la difusión del buenrollismo.
Se trata de un proyecto que la agencia italiana de diseño Yet Matilde ha presentado al DMY, Festival Internacional de Diseño de Berlin, y que con ironía y mucho azúcar nos ayuda a aliviar el mal humor de la vorágine diaria.
Chupando espero... al hombre quien yo quiero...
No se si borrar ésto último...
1 comentario:
Muy chulo! A ver si algún banco les copia la idea!
un beso
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