domingo, 28 de diciembre de 2008

Mal lollito



Nos acaban de llamar del restaurante en el que cenamos 14 amigos y Albano anoche. Para no entrar en intimidades vergonzosas, resumo: dicen que les debemos 74 euros por los desperfectos causados y porque por lo visto alguien se llevó en el bolsillo algunas cosas del restaurante. Entre desperfectos y hurtos, por lo que nos dicen la factura contiene vasitos de chupito, una corona de espumillón (con enchufe, puntualizan), el cristal de un cuadro del Monte Fuji, el mando del aire acondicionado, la cabeza de un Papa Noel con ojos rasgados, un jarrón, un cuenco para salsa, unas chanclas del camarero, y dos paneles de tatami. Confieso que yo lo único que me llevé un puñado de palillos, pero se ve que soy ladrona de poca monta, que de los palillos no nos han dicho nada.

Nos explican amablemente que fueron bastante tolerantes con el escándalo que organizamos (ahí les dimos la razón), y que suelen hacer la vista gorda con este tipo de cosas (por lo visto a los pobres el inventario les mengua con frecuencia), pero que se trata de un restaurante familiar y que no pueden permitirse asumir este tipo de gastos. Guille (el pobre que se encargó de hacer la reserva y de dar su número de teléfono de contacto) les ha insistido al revés y al derecho que se trata de un error, y que si bien es cierto que anoche nos desmadramos un pelín, ponía la mano en el fuego por todos (incluso por Albano), y le aseguraba que no nos llevamos ni rompimos nada, así que con todo el dolor de nuestro alma, no pensábamos soltar un duro. Han estado hablando durante casi 10 minutos, y me consta que la llamada no ha sido plato (nunca mejor dicho) de agrado para ninguno de los dos, así que la cosa no ha terminado muy bien... Han dicho que si no les pagamos van a presentar una denuncia, y Guille, segundos antes de colgarles y soltar el móvil enfurecido, se ha cogido un cabreo del 15 y ha jurado no volver a ese restaurante (con lo que a mí me gusta el sushi...). Me dijo con la vena de la frente hinchada que le costó un mundo no recriminarle que anoche la camarera nos atufase los makis con guerra química (no veas lo que me costó aguantarme la risa mientras me lo contaba...).

Ya ha pasado un ratito y Guille (que como lea ésto me mata) está más tranquilo, de modo que nos estamos planteando pagar el pato (al limón) y sugerir que entre todos apoquinemos y punto. Como alguno de los alabinbonbaneros estaban anoche en el lugar de los hechos, lo anuncio aquí para que vayan preparando su donativo o sus alegaciones y coartadas.

En fin. Exceptuando este percance, anoche fue una salida de 10, y nooooo, que nooooo, que te pongas como te pongas no pienso hacer una entrada cada vez que salgamos de marcha...

Alabinbonban hace una excepción navideña saltándose su impoluta política de privacidad, así que aprovecha y pincha aquí para ver algunas imágenes impagables de la salida de anoche, en las que se ve además la encantadora flor vibradora musical que nos regalaron nuestros vecinos de tatami, a quines no quiero acusar, pero que a mí me da que fueron los bonnie and clyde de todo ésto...

Actualizo: inocenteeees....

3 comentarios:

Guayarmina dijo...

joder....y eso que hoy ya es 29diciembre...

caí!!

muy bueno...guille ya me estaba dando pena y estaba marcando en el móvil para llamarlos... hasta que enganché con el link para las fotos... que bueno...

Anónimo dijo...

supongo que todo esto del mal lollito es una inocentada tuya no ??? porque si no es así me la parto, jajaja. Yo el ratito que pasé en el auditorio me la partí con el pirata aquel, el del tatoo en la cabeza, un tal Roque, jajaja. Y el golpe de la noche fue,cuando a carolina se le cayo el vaso al suelo, y caro se puso nerviosa y el tío dice: tranquila, tranquila, que lo único que se ha perdido es la mano de obra, el material está todo ahí, jajajaj (refiriéndose al vaso claro)
besitos Peter, con dos......¡¡¡

Alabinbonban dijo...

Qué bueno Guaya, esperaba que reaccionases exactamente así... inocente! jajajajaja.
Y tú, Peter, sabes que el pirata no se llamaba Roque, ¿no? Me tuvo cara de Roque y así se quedó. Bueno, me tuvo cara de muchas cosas, pero Roque fue lo más suave que se me ocurrió...
Te estás alabinbonbanenganchando, ¿¿eh?? jajajaja.
Besitos a los dos!