martes, 4 de agosto de 2009

Hoy es mi cumpleaños



No me la imaginaba así. La entrada del día de mi cumpleaños, digo, que no me la imaginaba así.

Escribo tirada en el sofá, en amor y compañía de este catarro veraniego que se ha empeñado en visitarme tras estas vacaciones. Lo recibo pronunciando mi mantra No-es-gripe-porcina-No-es-gripe-porcina... Con una mano, malescribo, con la otra trato de mantener a ralla los mocos sin que se me caiga el termómetro. Super sexy, qué te voy a contar...

Pero no me quejo, subrayo. Utilizo esta entrada para hacer autobalance cumpleañero y ciertamente no me quejo en absoluto. Las buenas noticias y acontecimientos no paran de sucederse en mi vida de carne y hueso. A pesar del año más. A pesar de este catarro. A pesar de que mi cumple caiga en martes. A pesar de haber tenido que volver al curro después de dos semanas de placentera desconexión total.

Ha sido un buen año y está siendo un buen verano. En diciembre seré tía primeriza. Me se pone el pelo pollo de solo pensarlo. Un enano o enana enganchándoseme al cuello y haciéndome preguntas comprometidas de ésas que sólo se le preguntan a las tías. Y lo mejor de todo, sólo por horas... ¿Es que hay algo mejor? Niños con interruptor: el paraíso. Mi hermana me mata...

Una fotografía de JWL ¿le conoces?
Pon los altavoces para escuchar a Brett Dennen!

En otro nivel de cosas, ya he recibido mi primer regalo de cumple: una cámara réflex, gentileza de Guille, que como siempre acierta con el significado y el significante de sus regalos, siempre estimulantes e inesperados. Ahora a hacerme un curso, que me entran sudores de sólo ojear el manual... y me tengo que hacer una experta de aquí a diciembre!

Además acabamos de llegar de casi dos semanas en Italia junto a tres alabinbonbaneras de pro. Musha caló, mucha ruina, mucho pateo, mucho guiri (nos incluyo, que ejercimos de lo lindo), mucha pasta (de los dos tipos), pero lo importante es que después de tantos días juntos, todos nos seguimos hablando, que ya tenemos mérito.

Vistas desde nuestra habitación en Florencia.
Una estampa parecida inspiró el libro (y la peli, que se llevó 3 Oscar)
'A room with a view'. No me extraña.
Por cierto, la imagen que encabeza este post es también de Florencia.

Además en los últimos días he aprendido un montón de cosas. A manejar un segway de ésos. A no se debe dejar la puerta del congelador mal cerrada si vas a estar fuera dos semanas durante una ola de calor. Socorro, mi casa huele a perro muerto... A renombrar los archivos de una carpeta si tener que escribir los nombres uno a uno (italia 1, italia 2, italia 3...). También he aprendido que el año que viene debemos montar antes la piscina en la terraza, que después de este finde en remojo (culpable por cierto de mi catarro), no entiendo cómo hemos esperado a agosto para llenarla.

Tomada ayer con mi super cámara nueva.
Guille me pidió que no le fotografiase con los manguitos.

Para terminar, puestos a compartir reflexiones febriles, me tiene hablando sola, como dicen aquí, el tema de esta huida de mi musa bloguera que me tiene huérfana de inspiración. Leo y releo, pienso y repienso, observo y reobservo pero nada me parece blogueable. Supongo que el maravilloso ajetreo del verano influye, y estoy convencida de que alabinbonban resurgirá pronto de sus cenizas y volverá con más fuerza. Así que como diría Gazpacho, ese héroe de dibujos animados incomprendido por las masas: no preocuparse. Bueno, él diría no sus fiéis de los caracoles, pero es que así no lo ibais a entender...

Hasta aquí, que recuerde, mi balance blogueable. El resto, en parte lo mejor, no se debe contar. Sólo hacer constar a modo de diario que sigue habiendo un montón de cosas que no he conseguido durante estos 365 días, pero, ¡qué coño!, hay tantas que si...

Hala, ahora todo el mundo a felicitarme!
Preparados, listos... ya!

viernes, 24 de julio de 2009

Fashion faces


El diseñador y publicista Bela Borsodi nos da la genial idea de escudarnos en el arte como excusa para no ordenar el armario...






Muy feliz fin de semana!!!

jueves, 23 de julio de 2009

Oceania de Björk




martes, 21 de julio de 2009

Mutto, otra de Stopmotion


domingo, 12 de julio de 2009

Yo estuve allí



Uno de los motivos por los que en las últimas semanas he actualizado poquito el blog han sido los preparativos, parativos y postparativos de la maravillosa semana de vacaciones que nos permitió ver a U2 en Barcelona, a Manu Chao en Mataró, o conocer entre otros el pueblo que cautivó a Dalí tanto como a nosotros y que puedes ver en la imagen de arriba: Cadaqués. Un viaje de diez en el que, como suele ser habitual, todo nos salió a pedir de boca.

Durante el viaje, que es a lo que voy, hablamos y disfrutamos una vez más de nuestro concepto de vacaciones, y volvimos a analizar el que suele ser el de la inmensa mayoría de nuestros congéneres: esa inusitada, sospechosa y repentina pasión que les da a algunos cuando salen del pueblo, de visitar cuanto museo, exposición y monumento se encuentren a su paso. La mayoría no ha visitado los de su propia ciudad desde que las monjas les llevaron de excursión aquel otoño del '87.

Me encanta el arte. Me enloquece la innovación, las iniciativas pioneras, la sencillez, el replanteamiento de usos y costumbres y conocer o tratar de adivinar el fondo con el que fueron concebidas las obras. Me gusta acercarme al estado emocional de quienes las ejecutan. Admirarlas y pensar en cómo se le ocurrió al autor materializarlas, en las horas que pasó proyectándolas y elaborándolas, ésas cosas. Las miro y me creo que soy el autor y trato de acercarme a lo que sintió al parirlas.

Pero no me gusta poner el despertador para hacer cola y poder comprar una entrada para meterme en un edificio de cuatro plantas con tres cuadros por metro cuadrado, cuya visita solo me permite dibujar una equis en el correspondiente recuadro de mi carnet de turista. Seguro que en la misma manzana hay cientos de cosas que me harán vibrar igual y seguramente más.

Intentaba explicarle ésto a un compañero y le decía: es como si te ponen a una tía guapísima delante y puedes tomarte tu tiempo admirándola, pero imagínate que te encierren con cincuenta tías en bikini en una habitación, qué agobio. Supongo que no fue un buen ejemplo, que al hombre hasta se le pusieron los ojitos en blanco...

Por éso me gustan los museos dedicados a una sola persona o a un sólo tipo de arte o movimiento. Así puedo meterme mejor en el papel y tratar de mirar las obras sintiéndome un poquito más cerca de quien las hizo posibles. Creo que todos tenemos dentro la capacidad de disfrutar con el arte, pero para descubrirla necesitamos un poquito de dedicación y tiempo, y así, por kilos, no me parece posible. Estoy convencida de que los grandes museos politemáticos cada vez más parecidos a un centro comercial son una especie a extinguir. O al menos éso espero.

En el British Museum me descubrí a mi misma después de un buen rato recorriendo las paredes buscando únicamente los cuadros que me sonaran, como cuando uno veía los anuncios de juguetes en Navidad y se los iba pidiendo todos sin criterio: me lo pido!, me lo pido!, me lo pido!... Y luego me emociono no sabes tú cuanto recordando como me metí en la piel del pelirrojo la tarde que pasamos en el Van Gogh de Amsterdam, que hasta salí llorando.

Qué bueno es, por cierto, ésto de tener un blog y poder desbarrar sin que nadie te diga nada...

Pues bien, toda esta mega introducción es para hablaros de otra intervención urbana realizada por el artista DosJotas, y ejecutada a través de las señales viales que indican cómo llegar a los museos madrileños de Madrid como el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen-Bornemisza.


Es una intervención sutilísima, que pasa prácticamente desapercibida, pero con la que el autor nos invita a reflexionar sobre esa suerte de peregrinaciones culturales que los turistas realizamos sólo porque un señor que no conocemos (y que me imagino con bigote), nos dice que tal sitio no se puede dejar de visitar, y uno va en manada y ni se plantea si lo que encontrará dentro le gustará o no.




La cultura como mercancía, espectáculo, producto de legitimación política, de gentrificación o de renovación urbanística. Los grandes centros de arte, como las nuevas catedrales levantadas a la diosa Cultura invistiendo de luz, sabiduría y superioridad a sus visitantes. En palabras del antropólogo Manuel Delgado: "la cultura, la nueva religión del estado". Son palabras del autor. Y tranquilo, yo tampoco sabía lo que era gentrificación, lo he averiguado aquí.

Pocas cosas se me ocurren más tristes que pensar en que uno no sepa disfrutar, ni tan siquiera nombrar, lo que le hace verdaderamente feliz, y no pueda dedicarse a atiborrarse de serotonina cada día de su vida, pero especialmente durante los tristemente ansiados días de vacaciones.

Seguro que hay alguna frase de Confucio sobre el tema que lo describa mejor. Mientras me conformo con aquella de Ptolomeo el Sabio...

No te fíes de los señores con bigote.

Si es que te lo he dicho mil veces...

Mañana de domingo




jueves, 9 de julio de 2009

Hibi no Neiro de Sour


Ése es un título aclaratorio y lo demás son tonterías.

Te traigo un vídeo de la banda japonesa Sour interpretando su canción Hibi no Neiro.

Hasta ahí todo normal, teniendo en cuenta sobre todo que estamos hablando de japoneses.

En el vídeo han participado un grupo de fans (y sus webcams), que resultaron elegidos en un concurso dispuesto a tal efecto.

Un diez en sincronización e ingenio.


miércoles, 8 de julio de 2009

The Pen Story


¿conoces la técnica Stop Motion?

Es, copio de la Wikipedia, una técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos capturando fotografías. Como aquellos libritos con un muñequito en la esquina de cada hoja que al pasar rápido parecía que se movía, pero con imágenes reales. Lo entenderás mejor al darle al play.

He visto bastantes ejemplos buenos, pero éste que me ha chivado Balutxillo, y para el que tomaron 60.000 fotografías, me ha gustado especialmente. Es un anuncio de la Olympus Pen, la primera cámara réflex del mundo de medio formato.

Para verlo con mayor resolución, no olvides darle al botón HD una vez hayas pulsado el play.

Toda una vida en fotografías:

martes, 7 de julio de 2009

Dulce espera



Se acabaron los malos rollos en la cola del banco.

Adiós a las caras largas y a los resoplidos cuando en el turnomatic te sale el 99 y la impasible pantallita parece que se ha propuesto marcar el número 3 de por vida.

Dejará de parecerte que los dependientes se mueven a cámara increíblemente lenta, y dejarás de desafiarlos con cara de asesino.

Ya no tratarás de influir telepáticamente en tus rivales de espera para intentar que la impaciencia les haga tirar la toalla y se decidan a probar suerte otro día.

Dejarás también de prenderle fuego a los mostradores y escupir con rabia en las paredes de las tiendas. Ah, no, que ésto no lo hace nadie más. Entonces olvídalo.

Todo éso se acabó.

A partir de ahora esperarás a que llegue la hora punta para poder hacer cola, porque Sweet Wait ha llegado a nuestras vidas para dulcificar nuestras esperas. Se trata de un turnomatic con números, como siempre, pero que viene cada uno con un caramelo incluido, y cuyas cintas se adaptan además a las máquinas actuales sin ningún problema.

El Sweet Wait es una de esas ideas tipo comonosemehabíaocurridoantes, que por dos duros dulcifica las tediosas esperas, y contribuye sutilmente a la difusión del buenrollismo.

Se trata de un proyecto que la agencia italiana de diseño Yet Matilde ha presentado al DMY, Festival Internacional de Diseño de Berlin, y que con ironía y mucho azúcar nos ayuda a aliviar el mal humor de la vorágine diaria.

Chupando espero... al hombre quien yo quiero...

No se si borrar ésto último...

lunes, 6 de julio de 2009

Pamplona somos todos



Alabinbonbanicas y alabinbonbanicos!!

Supongo que vosotros también habréis visto u oido en la prensa la noticia de que ayer el tradicional Chupinazo pamplonica dio paso a los que serán nueve intensos días de desenfreno y celebración de los San Fermines.

Pues bien, confieso que debo ser la única persona en el mundo a la que no le entusiasma la idea de vivir esta fiesta. Llámame neurótica, pero por más que la gente vuelva hablando maravillas de ella, yo es que es imaginármela y automáticamente se me viene a la mente el Mi agüita amarilla de Toreros Muertos acompañado de imágenes ilustrativas del fatídico trinomio alcohol-vejigas-esquinas. Supongo que mi mente pulcra e inocente aún no se ha recuperado de la estampa del recinto en el último día del Viñarock...



El Ayuntamiento de Pamplona ha puesto en marcha una campaña ideada por la agencia Gap´s, mediante la que a través de etiquetas gigantes recuerdan a sus habitantes el pastizal que se invierte anualmente en limpiar, mantener y conservar el mobiliario urbano. En total, un millón y medio de euros cada año.


No se si estará siendo efectiva, pero desde luego es una campaña visualmente atractiva e innovadora, y por lo que leo ha tenido una gran repercusión en los medios tanto locales como nacionales, que han difundido el lema de la campaña: "Cuidar de tu ciudad no te cuesta nada. A Pamplona 1,5 millones de euros". Sus creadores destacan además el bajo coste que supuso producir esta campaña, y calculan que si hubiesen pagado por difundirla publicitariamente en los medios de comunicación (que lo hicieron por iniciativa propia), se hubiesen gastado unos 511.000 euros.



Y ahora es cuando me cargo yo misma mi propia noticia añadiendo que tal vez el ayuntamiento se ahorraría otra pasta si redujese otros gastos innecesarios como -se me ocurre- rebajar dietas de altos cargos o retrasar el día de comienzo del encendido navideño, que supongo que como en mi ciudad, en la tuya se adelanta también cada año un poco más. Yo creo que de aquí a quince días ya estarán colocando las bombillitas... Pero ya se que ésa es otra historia, era sólo por tocar un poco las narices...

Y Gora San Fermín!!

jueves, 2 de julio de 2009

Dale gas




lunes, 29 de junio de 2009

Llevame a casa...


Como veis sigo viva. Tengo a alabinbonban un pelín desatendido, pero sé que os reconfortará saber que el verano y sus placeres asociados son los únicos culpables de esta desidia bloguera. Prometo resarcimientos y explicaciones en breve, no vaya a ser que me retiren la custodia...


Kacie Kinzer, la artista protagonista de este post, seguro que tenía en mente a Rodolfo Langostino (el de Llllllleváme a casa...) cuando ideó este proyecto, a medio camino entre obra artística y experimento sociológico, y al que llamó Tweenbots.

Los Tweenbots son pequeños robots de cartón que se han perdido en las calles de La Gran Manzana, así que no tienen más remedio que pedir ayuda a los transeúntes con los que se cruzan, que deberán hacer llegar a los pequeños a su destino ayudándose de una notita que indica la dirección en la que le esperan mamá y papá robot.


Los pequeños desvalidos albergan un sencillo motor que les permite desplazarse en línea recta. A medida que se van encontrando obstáculos como baches, papeleras o suelos intransitables, se quedan atascados, y es en ese momento cuando la vulnerabilidad de estos pequeños antropomorfos despierta la compasión de los peatones, que en una ciudad como Nueva York tienen que saber dejar a un lado sus prisas o sus miedos de que se trate de una bomba, y portarse como el alma caritativa que -está por comprobar- todos llevamos dentro.


Lo sorprendente es que hasta ahora no haya desaparecido ninguno, y que todos los Tweenbots hayan llegado sanos y salvos a su destino.

A ver si va a resultar que al final no vamos tan a lo nuestro...


Aprovecho para felicitar a Katapúm, que desde hoy es un año más sabia.
Más arrugada también, vale, pero más sabia al fin y al cabo...
¡Muchas felicidades, guapa!

viernes, 19 de junio de 2009

Singin' in the rain



Aparece en los primeros puestos de todas las listas de las mejores películas y musicales, y lo cierto es que ya solo por el infierno que supuso rodarla, se lo merece con creces...




La película se llamó así antes de que se hubiese previsto toma alguna bajo la lluvia. El tozudo productor Arthur Freed tenía compuesta una canción con ese nombre, y siempre había pensado en hacer una película con ella. Gene Kelly se opuso, porque le parecía una idea disparatada, y al final aceptó la idea a regañadientes. Entonces, se propuso crear un número de baile para ambientarla...

Para rodarla, el equipo técnico trabajó durante semanas y la productora invirtió algo más de 600.000 dólares, una quinta parte del presupuesto total.

Todo el rodaje de la película se llevó a cabo con un Gene Kelly obsesionado con la perfección, que machacaba a los bailarines y obligaba a los actores a repetir las tomas una y otra vez, de modo que por ejemplo, la protagonista, la novata Debbie Reynols, acabó con los pies sangrando después de la toma final del Good morning, y Donald O'Connor, tras la escena de Make'em laugh, acabó hospitalizado con lesiones y quemaduras por el roce de la moqueta (viendo el resultado nadie lo diría, eh?):



La inolvidable, versionada y recordada escena (cuya canción fue tarareada por ejemplo en una de las más impactantes secuencias de La Naranja Mecánica, aunque puedes ver otros ejemplos más agradables aquí, aquí y aquí y aquí) fue filmada en un estudio de California, cubierto por grandes telas que cubrían la luz para que pareciese de noche, y en cuyo suelo tuvieron que cavar agujeros para producir los famosos charcos.

La grabación fue ensayada durante semanas y jornadas de hasta 18 horas, y rodada finalmente en una sola toma, con un Gene Kelly que llegó al estudio con un impresionante resfriado y 40ºC de fiebre, y que se negó a aceptar la propuesta de Stanley Donnen de rodarla sin lluvia para que el bailarín no empeorase.

Al finalizar, el propio Kelly quiso que dos bailarinas de claqué, fuera de cámara, potenciasen el sonido de sus -a su juicio demasiado débiles- pasos, bailando también con los pies en el agua.

La lluvia artificial fue en realidad una solución salina a base principalmente de leche, para que pudiera ser captada a la perfección por la cámara. Kelly acabó con el traje, de lana, completamente encogido.

En fin, una maravilla.


jueves, 18 de junio de 2009

Encuentro Teatral Tres Continentes



En el municipio grancanario de Agüimes, del 10 al 19 de julio.
Programación y detalles aquí.

Adivina, adivinanza...


A ver, almas de cántaro, que no estáis a lo que estáis y me veo obligada a añadir otra imagen otras dos imágenes a ver si así adivinais de qué peli se trata... que ya se ha convertido en algo personal...

Señor, dame paciencia...





¿qué mal aqueja a este señor del batín? ¿de qué peli se trata?